Psicoterapia de pareja

 Imagen de Sebastian Pichler

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¿Qué es la terapia de pareja?

La terapia de pareja constituye un espacio para la identificación y tratamiento de aquellos factores tanto individuales como relacionales que generan y mantienen el conflicto o la tensión. El objetivo es mejorar la calidad de la relación y la satisfacción de los miembros de la pareja. Para su consecución, generalmente se valoran y potencian las habilidades de comunicación, la resolución de conflictos, la comprensión mutua y la satisfacción con el otro.

La terapia de pareja debe adecuarse a las necesidades específicas de las personas que demandan consulta. Cada pareja es diferente y su problemática mantiene una dinámica propia. No existen recetas o soluciones universales. La terapia de pareja debe valorar las particularidades de cada relación y adaptar a estas sus objetivos, método y frecuencia de las sesiones.

 

¿Cuándo acudir a terapia de pareja?

Son muchas las relaciones de pareja que se ven sacudidas por los conflictos. Pueden ser de mayor o menor importancia, pero dependiendo de su intensidad y frecuencia pueden perjudicar la convivencia e incluso poner en riesgo la relación.

La decisión de acudir a terapia de pareja no es fácil. Es una decisión que suele retardarse hasta un punto en el que la situación es insostenible. Este punto en muchas ocasiones se relaciona con un acontecimiento negativo reciente, que moviliza a uno o ambos miembros a pedir cita.

Los principales signos suele relacionarse con el conflicto y el malestar consecuente. Los problemas subyacentes acostumbran a relacionarse con un déficit de comunicación, falta de habilidades para la resolución de conflictos, distanciamiento de los miembros,  cambio de prioridades vitales, desavenencias en el entorno familiar o personas cercanas,  dificultades sexuales, división no equitativa de las tareas domésticas o económicas, celos o territorialidad, problemas de salud, adicciones, etc. 

 

¿Por qué es importante procurar apoyo?

Una de las bases de nuestro bienestar psicológico se asienta sobre las relaciones de pareja. El soporte social y afectivo puede afecta positivamente o negativamente a nuestra salud tanto física como mental. Es decir, la relación de pareja puede ser un pilar que favorece el bienestar, pero también puede suponer una fuente de tensión emocional que puede llegar a afectar la salud de sus miembros. Tiene especial peso cuando se padecen trastornos de ansiedad, depresión, adicciones, trastornos de la conducta alimentaria, etc.

Cuando no funciona, es fácil permanecer en dinámicas relacionales que conlleven escalada en el conflicto, distanciamiento afectivo, control o desequilibrios de poder.

Un psicoterapeuta puede actuar como dinamizador o testigo en el proceso de valorar la problemática desde diferentes ópticas, aportar herramientas y favorecer la búsqueda de soluciones adecuadas para ambas partes.